
Este masaje se realiza con guijarros y utiliza la técnica del Lemniskate, que significa “cinta en ocho”.
Según Rudolf Steiner, Margarethe Hauschka e Ita Wegmann, todos los movimientos de nuestros líquidos internos, así como nuestras respiraciones pulmonares y sutiles, siguen la forma del Lemniskate.
La importancia de este masaje radica en su ritmo, que actúa por resonancia sobre el cuerpo sutil hasta lo más profundo del ser.
- Armoniza el cuerpo físico y psíquico, permitiendo enfrentar los problemas cotidianos con mayor serenidad.
- Contribuye a la liberación y circulación de la energía vital.
Se utilizan guijarros de amatista, cuarzo blanco o magnesita de Brasil según las necesidades de la persona.
Se colocan piedras (cristales), elegidas por sus colores y virtudes, sobre los principales chakras y en la palma de las manos. Estas piedras liberan las cristalizaciones atrapadas en el cuerpo sutil.
La sesión comienza y termina con la inhalación de una de las nueve esencias del eneagrama. Son mezclas de aceites esenciales que permiten poner en resonancia el cuerpo y la mente.
El masaje siempre se realiza con los aceites naturales del Dr. Hauschka, que ayudan a fijar suavemente las virtudes de las piedras. Estos aceites están libres de perfumes, colorantes, conservantes químicos, aceites minerales, parabenos y siliconas.
La sesión suele durar una hora.
